"Nuestro prójimo no es nuestro vecino, sino el vecino de nuestro vecino", así piensan todas las naciones.- Friedrich Nietzsche Todos los ojos en la migración
Redacción BBC Mundo.-14/sept/2006
La migración será por primera vez en la historia tema de discusión de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
Aunque no es un fenómeno nuevo, el alcance total de su impacto no ha sido completamente estudiado.
"Apenas estamos empezando a aprender cómo hacer que la migración trabaje de una manera más consistente para el desarrollo", señaló el secretario general de la ONU, Kofi Annan.
"Cada uno de nosotros tiene una pieza del rompecabezas de la migración, pero nadie tiene la imagen completa. Es hora de empezar a juntarla"
Representantes de 120 gobiernos, incluidos más de 90 ministros, están presentes durante la reunión que se celebra este jueves en Nueva York.
Entre los temas principales que se discutirán en las mesas redondas están el envío de remesas, el tráfico de personas, los acuerdos migratorios entre países, y los migrantes como agentes de desarrollo.
Migración en toda dirección
Según el informe que Annan presentó en mayo de este año, 191 millones de personas viven en un país diferente del que nacieron.
Uno de los datos más llamativos es que la migración no se da en su mayoría desde países en desarrollo hacia países desarrollados.
El documento indica que poco menos de un tercio de la migración se da entre países desarrollados, mientras que un tercio se da entre los países en desarrollo.
A pesar de que las cifras de migración entre personas de países desarrollados son similares a las de otros países, estos movimientos se dan en mejores condiciones.
Por otra parte, la mayor parte de las migraciones Norte-Norte ocurren en Europa, en donde la mayoría de los países forman parte de la Unión Europea y no hay fronteras internas para los ciudadanos.
El informe también indica que durante la década de los '90, aumentó el número de migrantes que viajaban para realizar trabajos calificados y no sólo para desempeñar labores humildes.
Apenas estamos empezando a aprender cómo hacer que la migración trabaje de una manera más consistente para el desarrollo Kofi Annan, secretario general de la ONU
Sin embargo, ese aumento no es significativo en el caso de los latinoamericanos, como le explicó a BBC Mundo José Ángel Oropeza, director regional para las Américas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)
"Una parte importante de los latinoamericanos que emigran tiene estudios básicos, pero el nivel de estudios varía según la nacionalidad. Argentina y Uruguay presentan algunos de los migrantes más calificados, aunque en este grupo también entran países como México, Brasil, Venezuela y Colombia"
En general, seis de cada diez emigrantes hacia países desarrollados tiene educación universitaria.
¿Quedarse o regresar?
Según Oropeza, "hay una migración que retorna a sus países de origen, pero es mínima. En la medida en que haya condiciones favorables, los emigrantes podrían retornar, pero también, en la medida en que crean raíces en el país de destino, el regreso se dificulta".
Por eso, más que el retorno, uno de los puntos que más interesa a la ONU es favorecer el contacto entre los emigrantes y sus países de origen.
Oropeza señala que es importante aprovechar los conocimientos y las experiencias que los migrantes acumulan para poder transmitirlos a sus comunidades de origen mediante consejerías técnicas, video conferencias o mesas redondas.
Según José Antonio Ocampo, subsecretario general para desarrollo económico y social de la ONU, otro tema para trabajar es el de cómo aportan los inmigrantes a los países de destino.
Un caso claro de lo que habla Ocampo ocurre en España, en donde, según un estudio reciente de la Caixa de Catalunya y la Universidad Autónoma de Barcelona, la economía del país no habría crecido al mismo ritmo si no hubiese sido por la llegada de los inmigrantes durante los últimos diez años.
En cuanto a sus países de origen, por ahora, la forma principal como los emigrantes colaboran con ellos es mediante el envío de remesas que, según la ONU, alcanzaron los US$173.000 millones en 2005.
Otro tema que resulta importante es el de la legalidad de los procesos migratorios.
Según Ocampo, "no es claro que las políticas migratorias se hayan vuelto más restrictivas. De hecho, hay un número importante de los países receptores que quiere mantener sus flujos migratorios en las cantidades actuales. Lo que sí hay es un deseo de que la migración se de por canales regulares".
Ocampo dice que la ONU reconoce que las políticas migratorias de cada país siguen siendo una cuestión de autonomía nacional, pero que esa autonomía para temas de migración puede funcionar mejor mediante la cooperación y no por medio de medidas unilaterales.